1. Tuesta las semillas de sésamo en una sartén a fuego medio hasta que queden ligeramente doradas. Déjalas enfriar.
2. Coloca las semillas de sésamo en un procesador de alimentos de 3 a 4 segundos hasta que las semillas estén trituradas pero sin convertirse en una pasta. Pásalas a un cuenco.
3. Tritura la cebolla tostada de la misma manera y asegúrate de que no se convierte en una pasta. Pasa la cebolla al cuenco con las semillas de sésamo y añade el resto de los ingredientes. Mezcla con un batidor hasta que quede uniforme.
4. Guarda la mezcla en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 14 días.