Para mí, la piedra es la que transmite el espíritu de esta isla. El suelo sobre el que reposa. Siento una energía muy fuerte que emana de ella, algo con lo que conecto, y me siento en equilibro. Una isla es un lugar donde podemos sentirnos rodeados de nuestro elemento, por todos lados. Es una experiencia profundamente tridimensional: una cercanía al agua y a la vida. De alguna manera, debe afectarnos caminar sobre una tierra llena de fósiles: restos de algunas de las primeras formas de vida en el mar, de hace cientos de millones de años. Creo que es algo que podemos sentir. Todos los seres vivos estamos conectados con el agua, con el mar. En el mundo en el que vivimos, puede parecer que conectar con la naturaleza significa desconectarse de otras personas, pero al mismo tiempo, es una forma de reconectar con nuestro origen.
— Leonardo, arquitecto