El ideal de Carl Malmsten, diseñador autodidacta, era un estilo orgánico basado en la naturaleza sueca, los materiales locales y la artesanía tradicional, y a menudo se inspiraba en modelos históricos.
Destacó la importancia del hogar como «lugar íntimo de reunión y reposo» y fue un firme crítico de los nuevos principios funcionalistas de su tiempo. Pero en retrospectiva, Malmsten desempeñó un papel fundamental en la configuración de la estética y la funcionalidad del diseño sueco moderno, así como en la noción de hermosos bienes cotidianos accesibles a un público más amplio.
Su silla Skedblad, que combinaba la simplicidad con la elegancia atemporal y la meticulosa atención al detalle, fue una reinterpretación de un diseño popular rústico tallado a mano, originalmente hecho con pino ligero.
La versión actual se recuperó de los archivos exclusivamente para ARKET en 2017, ahora en roble macizo en Tre Sekel en Tibro, un centro de carpintería y diseño de muebles en el sudoeste de Suecia. Para nosotros, encarna la idea de la belleza cotidiana y es una prueba de la durabilidad del buen diseño.