A mediados de la década de los años 90, la empresa Bottinelli se ganó una reputación como fabricante de intrincados jacquards de seda para accesorios de hombre. A medida que aumentaba la demanda de artículos prêt à porter en las décadas de los años 70 y 80, Bottinelli amplió su producción para ofrecer accesorios acabados, como corbatas, pajaritas y bufandas.
De este modo, la empresa pudo supervisar todo el proceso, desde el hilo hasta el producto acabado, y garantizar así la calidad y el estilo. En la actualidad, la cuarta generación de la familia de Attilio Bottinelli dirige un moderno molino y una fábrica con la que colaboramos para elaborar accesorios de seda para hombre y mujer.