Entrevistas|agosto 2025

Signe Siemsen sobre la libertad de confiar en la naturaleza

Las plantas siempre han sido una fuente de alimentos y medicinas, y el conocimiento de cómo usarlas se ha transmitido de generación en generación. Sin embargo, para la mayoría de las personas hoy en día, ese vínculo se ha roto, y la naturaleza a menudo representa algo que debemos abordar con cuidado. Para Signe Siemsen, herborista, doula y artesana que vive en Estocolmo, tener una relación con la naturaleza aporta curación y sentido a lo que significa ser humano.

Signe Siemsen se define como herborista y, desde que tiene uso de razón, ha sentido una conexión intuitiva con la naturaleza silvestre. A los diez años, quería ser hechicera, inspirada en los elixires de plantas sobre los que había leído en los libros. Cuando tenía poco más de 20 años, mientras trabajaba en clubes, se acostumbró a escaparse de manera habitual al bosque durante el día para recargar energías y reconectar con el mundo animal y vegetal.

La herboristería es la práctica de utilizar plantas para la curación y el bienestar, basada en la idea de que el cuerpo, la mente y el medio ambiente están conectados. Hoy en día, se ve como una peculiaridad –casi una excentricidad–, pero históricamente era una necesidad y una norma.

 

«Siempre hemos recolectado plantas para alimentos y medicinas, y no hago una distinción clara entre los dos», afirme Signe. «Creo que nacemos con un conocimiento inherente sobre lo que es bueno para nuestro cuerpo, pero nos enseñan a ignorarlo desde una edad temprana. Mucha gente le teme a la naturaleza, pero nosotros somos naturaleza. No estamos separados de ella, aunque hemos aprendido a actuar como si lo estuviéramos, de la manera en que vivimos hoy, y nos hemos asustado de lo que una vez nos pareció natural».

Signe Siemsen Interview
Signe Siemsen Interview

Hay un claro ritmo anual en su práctica. La primavera, el verano y el otoño son períodos intensos de recolección, secado, fermentación y preparación de tinturas, tratando de procesar y preservar la mayor cantidad posible de lo que las plantas tienen para ofrecer.

 

Las hojas de ortiga –ricas en vitaminas, calcio, hierro y minerales–, se secan y se utilizan en infusiones para reforzar y fortalecer el sistema inmunológico. Las rosas silvestres pueden «suavizar y curar el corazón» y son «buenas para la fertilidad, el amor, el sexo y la pasión», así como para el cuidado hidratante y antiséptico de la piel. Las hojas de frambuesa silvestre se fermentan y secan, se utilizan como base en la mayoría de los tés e infusiones de hierbas, ya que refuerzan el sistema inmunológico, ayudan con el equilibrio hormonal y alivian los dolores menstruales. Y aunque, como asegura Signe, se preparan y usan durante todo el año, el invierno suele ser cuando el cuerpo más necesita de estos remedios. 

 

Signe Siemsen Interview
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«Creo que gran parte de la medicina que aportan las plantas radica en la conexión y el procesamiento, y en simplemente estar presente con ellas. A veces, ni siquiera siento que necesite elegir una planta concreta para obtener algo de ella. Basta con estar en su presencia».

 

«Definitivamente me siento atraída por la naturaleza. Puede haber mucho amor en lo cultivado –alguien ha plantado una semilla y ha cuidado su planta con cuidado y atención–, así que también tengo un cariño enorme por lo cultivado. Pero creo que las plantas silvestres tienen más propiedades medicinales porque han tenido que sobrevivir a muchos más desafíos y no han sido mimadas de la misma manera».

 

Dirige cursos, talleres y caminatas de recolección de plantas para animar a otras personas a confiar en sus propias capacidades en la naturaleza y a abordarla con la mentalidad de un niño.

 

 

Signe Siemsen Interview

«Nunca he visto a mis hijos comerse algo tóxico. Se sienten atraídos de manera intuitiva por las plantas que se ven bien y que son seguras de coger. Todos nacemos con esa perspectiva abierta y curiosa; los niños confían mucho en sus propios sentidos y se ven a sí mismos como parte de la naturaleza, en lugar de estar separados de ella. Creo que hay un valor increíble en confiar en que un niño puede aprender a medida que crece y enseñarle a confiar en su apertura e intuición».

 

Y eso sigue siendo cierto para los adultos, afirma Signe, por lo que trata de evitar dar recomendaciones específicas y procedimientos sencillos en la naturaleza. «Me resulta muy inspirador seguir confiando en mi propia intuición y dejar de lado la idea colonial de que siempre hay otra persona que sabe mejor lo que es bueno para mí. Creo que todo el mundo puede encontrar sus propios favoritos y la mejor manera de hacerlo es moviéndose entre las plantas –no con una mirada observadora donde se buscando de manera activa, sino tratando de dejar de lado todas esas ambiciones–».

 

En lugar de eso, debes tratar de sentarte con la planta y sentirla, idealmente durante un período más largo. ¿Qué aspecto tiene en primavera, verano y otoño? ¿Cómo se marchita y qué aspecto tienen sus semillas? ¿Cómo cambian su sabor y olor a lo largo de todo este período?

 

«Ser humano es crear una vida y un contexto, y lo hacemos junto con otras personas y nuestro entorno. No podemos hacerlo sin cocrear con lo que nos rodea. Por eso resulta extraño que nos distanciemos de ese proceso de creación en lo que respecta a lo que comemos, la ropa que llevamos puesta y cómo vivimos. No estoy diciendo que todo el mundo tenga que construir sus propias casas, hacer su propia ropa o conseguir su propia comida, pero creo que todos podríamos volver a esas zonas. No todo el mundo puede hacerlo todo, pero si cada uno de nosotros encontrara algo que crear con su entorno, creo que nos sentiríamos mucho mejor y descubriríamos la sensación de conexión que nos falta».