Divide la coliflor en pequeños ramilletes, corta la cebolla, la lombarda y las zanahorias en finas rodajas. Puedes usar una mandolina si tienes en casa.
Pon a hervir una olla con agua. Blanquea la coliflor y las zanahorias en el agua hirviendo durante unos 30 segundos para que se ablanden.
Coloca todas las verduras juntas en frascos o recipientes herméticos. Lleva a ebullición el vinagre y el azúcar, removiendo hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Vierte el líquido de encurtido caliente en cada frasco o recipiente hasta que las verduras queden completamente cubiertas y cierra las tapas. Deja enfriar y pon en la nevera durante al menos 12 horas.
Guarda los pepinillos en el frigorífico y asegúrate de usar utensilios limpios al sacarlos del recipiente; esto los mantendrá frescos y sabrosos durante más tiempo.